Queremos acercaros una parte del trabajo que llevamos a cabo en Gloss&Raffles. Quizás sea la parte más desconocida, pero sin duda esuna de las más apasionantes: nuestro taller.

Nos hace mucha ilusión compartir con vosotros esta faceta de nuestro trabajo, y nos apetecía mucho haceros testigos de la transformación de un mueble en todas las fases del proceso; desde que llega a nuestras manos hasta que sale de nuestro taller completamente reformado. 

Como ya sabéis, hacemos muebles a medida y también modificamosnuestros propios muebles, para adaptarnos a vuestras necesidades. Pero en el caso que os contamos hoy, hemos trabajado sobre un mueble que ya tenía el cliente, y lo hemos transformado para conseguir que se adaptara a un estilo de decoración más actual.

Se trata de una vitrina de madera de pino en color cerezo que llegó a nuestra tienda el pasado mes de Noviembre.

Nuestro cliente quería mantener esta vitrina, dándole un nuevo estilo. Para llevar a cabo el cambio que le habíamos propuesto, necesitábamos darle un nuevo aire, el toque que le faltaba para conseguir el estilo que nuestro cliente andaba buscando. Para ello le propusimos cambiar el estilo colonial original de la vitrina y convertirla en un mueble mucho más actual en tonos decapados, que son tendencia. 

Tras días de trabajo en nuestro taller, en los que;

1º  Lijamos el mueble.

2º  Aplicamos un fondo en tono de base.  

3º Lo pintamos de blanco.

4 º Tras pasarle una pequeña lija, para que nos permitiese ver el tono de base que le pusimos.

Envejecimos el resultado final, con cera.

Y llegó el mejor momento siempre que hacemos cualquier restauración: EL RESULTADO

¡¡ y aquí está!!

La elección del color contó con nuestro asesoramiento como profesionales del interiorismo, pero por supuesto siempre tuvimos en cuenta el resultado final que buscábamos, para ser fieles a nuestro diseño. 

Esta fue una restauración laboriosa, en la que trabajamos con toda nuestra experiencia y profesionalidad para poder ofrecer al cliente la transformación que buscaba.  

No podemos estar más contentas con el resultado, porque cada vez que nos enfrentamos a la restauración de un mueble, nos plantamos ante un reto. No es fácil entender a la perfección la idea del cliente, ni llegar a cubrir sus expectativas, por eso cada cliente satisfecho es un triunfo para nosotras.